Romper una relación.Cómo hacerlo.

dejar una relación de manera eficaz

Ser capaz de tomar la decisión de dejar una relación sentimental nunca es una tarea sencilla, bien por inseguridad de realizar la elección correcta, por no saber cómo hacerlo, por no encontrar el momento oportuno o las razones que motivan el dar este paso.

En muchas ocasiones resulta que al final no lo hacemos de la manera deseada y esto causa sobre todo un mayor malestar por haber hecho daño a la persona con la que estábamos, detalle fundamental que nos hace pensar y dar vueltas sobre cómo llevar a cabo el dejar una relación de una forma efectiva y si puede ser lo más indolora posible para todas las partes.

Algunos de los siguientes puntos, derivados de las situaciones que continuamente tenemos todos alrededor, o por las que pasamos nosotros mismos, deberían ser tomadas en cuenta siempre que nos veamos en una situación de posible ruptura, dar el paso siempre es complicado pero también conlleva liberarnos de una relación que no está resultando satisfactoria o justa para los implicados.

Tomarse el tiempo necesario para aclarar la decisión, pero dentro de unos márgenes adecuados, para dar el paso y exponer a la otra persona nuestra decisión o preocupaciones, quizás nos precipitamos a veces por una discusión o no intentamos poner en marcha recursos para solucionar problemas y esto nos lleva a hacer las cosas rápido, mal y de una forma más dañina.
No dar señales erróneas si ya nos ronda en la cabeza que la relación que mantenemos no es del todo lo que esperábamos o podría mejorar en muchos aspectos. Muchas veces por miedo a hacer daño o a no llevar la contraria ponemos por delante la sensación de satisfacer al otro y no dejamos ver nuestros puntos en contra con cómo van las cosas, detalle que nuestra pareja tiene todo el derecho a saber pero ninguna obligación de adivinar.
Ser claro, sincero y consecuente una vez tomemos la decisión, debemos pensar bien en todo lo que conlleva abrir la veda de comentar con nuestra pareja que no estamos bien en la relación por el motivo que sea ya que esto dará lugar a inseguridades y temor por la otra parte, cuanto más claros seamos y menos tiempo dure esa duda más protegemos hacer sufrir y pasarlo mal nosotros mismos.
Elegir siempre la sinceridad y el respeto como vía para exponerle a nuestra pareja que queremos romper esa relación, mostrar empatía, no tirar de tópicos (“no eres tú, soy yo, “no es justo para ti”, …), tenemos que ser concisos y claros, plantear los motivos por lo que la balanza ya no tiene resultado positivo y con ello hacerle llegar los razonamientos que quizás la otra parte ni se había planteado y le pueden llegar a ayudar en futuras relaciones.
No esperar a que la otra persona se de cuenta por miedo o inseguridad, es mucho más doloroso dejar que una relación se muera por pasotismo o por ir dando de lado la dedicación, sembraremos muchas más duras y el momento definitivo de dejarlo será más duro para ambos, exponer las dudas o los sentimientos siempre debe ser una prioridad no algo de lo que escapemos por no saber cómo manejarlo.
– Por último es muy importante quitarnos de la cabeza la falsa expectativa de “no hacer daño”, siempre lo haremos, como nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. Dejar una relación y darnos cuenta de que los caminos entre dos personas, aun poniendo todo de nuestra parte, se bifurcan siempre es duro. Podremos tener todo el cuidado del mundo y con ello proteger al otro y nosotros mismos, pero el sufrimiento siempre vendrá en menor o mayor medida de la mano de la sensación de que estamos tomando una decisión que esperamos sea la correcta y puede que no sea por el bien de los dos sino sólo del nuestro propio, motivo más que de sobra para no alimentar una relación en la que no estaremos al 100%. firma post

Anuncios

Confianza en la pareja. Cómo afianzarla.

confianza en la pareja

El funcionamiento de cada pareja se rige por unas normas diferentes, negociaciones implícitas o aquellas que se van estableciendo de manera totalmente explicita buscando como finalidad el buen entendimiento, el respeto y fomentar la libertad y realización individual de cada una de sus partes contando con el apoyo del otro.

Es importante señalar que el rol que jugamos en la pareja no deja de ser una prolongación de nuestros valores personales por lo que, en muchos casos, nuestros puntos débiles o aquellas áreas que no sepamos manejar con mayor soltura pueden repercutir en el funcionamiento en pareja, creando conflictos o situaciones que haya que trabajar o  posicionándonos de una manera dañina o intolerante respecto a la persona con la que compartamos esa esfera tan íntima de nuestra vida.

Uno de los conceptos fundamentales en toda pareja es la Confianza, foco de muchos conflictos y que en muchas ocasiones se ve afectada por la rutina, historias previas, expectativas en el otro, etc, dañando con ello la comunicación y la libertad de cada uno de sus miembros para ser ellos mismos.

Teniendo en cuenta algunos de los aspectos para mejorar la Confianza en la pareja podemos citar los siguientes:

  • La comunicación, intentando mostrarnos abiertos a escuchar la opinión de la otra persona en aspectos tanto cotidianos como relevantes de la relación, intentando fomentarla y creando momentos y climas oportunos para que no se de de manera rápida y con cortes creando malentendidos o interferencias en el intercambio de la información.
  • Abordar la relación desde un enfoque sincero y asertivo, defendiendo nuestras ideas y haciéndolas llegar claramente a la pareja de manera que no surjan frustraciones ni malentendidos que pueden llevar a puntos de fricción en la comunicación.
  • Tener en cuenta que pare confiar en nuestra pareja, antes de nada debemos confiar en nosotros mismos, cuidando nuestra autoestima y valorando nuestros puntos de vista, dando lugar a un clima de confianza de podamos proyectar en nuestra relación de forma sana y constructiva sin dejar cabida a la desconfianza creada por experiencias previas o con otras personas.
  • Crear proyectos comunes y alimentar la rutina con iniciativas por ambas partes, no dejando que siempre lleve esa carga una de las partes de la pareja, lo que posiblemente dará lugar a una desigualdad que antes o después creará un punto de conflicto.
  • Mostrarnos empáticos y comprensivos, no dejándonos llevar por las expectativa o por nuestra única visión de afrontar las cosas, considerando el ponernos en el lugar del otro e intentar comprender sus puntos de vista para construir así esos acuerdos comunes basándonos en nuestra propia confianza personal.
  • Respetarnos a nosotros mismos y al otro, intentando no juzgar sus acciones de primeras o posicionándonos siempre en la cesión ante una negociación cotidiana o importante.
  • Hacer hincapié en las necesidades propias y ajenas, intentando incorporarlas a la pareja y compartiéndolas con ella si es posible, haciendo que formen parte de los puntos comunes o buscando como desarrollarlas a nivel individual buscando sentirnos más completos.

Sumando a todos los puntos anteriores el continuo autocuidado de nuestras esferas personales a nivel familiar, laboral y social ayudará al crecimiento y confianza en la pareja, evitando crear frustraciones, puntos de inflexión e intolerancia y desconfianza propia y en la relación.

firma post